10 consejos para que tu web se vea bien en la tele

¿Tiene usted un televisor de pantalla grande en la sala de estar? Seguro que sí. ¿Navega usted por la web con ese televisor? Probablemente no, pero antes o después lo hará, así que ¿por qué no comenzar hoy a adaptar su página web a los televisores? Las ventas de televisores capaces de conectarse a Internet aumentan rápidamente, y toca empezar a pensar en cómo se verán y funcionarán nuestros sitios web de cara a alguien sentado en el sofá frente a un TV HD de 60 pulgadas. ¿Qué clase de cambios habrá que hacer en el diseño y en la funcionalidad de las páginas? Si desea saberlo, siga leyendo.

Los TV conectados han llegado para quedarse

Es probable que ya se haya usted acostumbrado a la idea de crear versiones de sus sitios web adaptadas a smartphones y tabletas, y que ahora esté pensando “¿también tengo que preocuparme por la TV?”

La respuesta, si consulta usted los registros de acceso de su servidor, es probablemente un ‘no’ clamoroso. Dudamos que en ellos aparezcan muchos “SmartHub“, pero no dude que irá viendo un aumento durante los próximos años, así que tal vez le convenga adelantarse al resto y prepararse, pues los TV conectados van ganando popularidad y pronto habrá uno en cada sala de estar.

Para simplificar, en este artículo consideraremos que un TV conectado (Smart TV) es un televisor que se puede conectar a Internet, ejecutar diversas aplicaciones y ofrece funciones como un navegador web.

Como es de suponer, los TV conectados siguen siendo una parte pequeña de los televisores que se venden. En 2009, casi 1.300 millones de hogares en el mundo contaban con al menos un televisor. Ese mismo año, el valor del mercado mundial de televisores ascendió a 380 millones de dólares, el 40% de los cuales correspondieron a América del Norte.

En cambio, alrededor del 20% de los televisores vendidos en 2010 tenían algún tipo de conexión a Internet. Se estima que en 2011 se vendieron unos 25 millones de televisores conectados. Este pronóstico indica que en 2013 se venderán 123 millones de TV conectados.

Se mire como se mire, son cifras significativas, y cada uno de esos TV conectados es otro medio de acceder a nuestra web.

Por supuesto, hay que recordar que el hecho de que un TV conectado sea capaz de conectarse a Internet no implica que acabe estándolo una vez instalado. Hay quien asegura que la mitad de los TV conectados no están conectados a Internet, aunque ofrecen esa posibilidad.

Éstos son nuestros 10 consejos para adaptar su web a los televisores.

1. Diseñar para pantallas grandes

Actualmente hay televisores de todas las formas y tamaños, pero es probable que en su sala de estar tenga un aparato de 30, 40 o hasta 60 pulgadas. Compárelo con el monitor de su ordenador: si es de más de 30 pulgadas, es usted afortunado. Obviamente, toda esa superficie de pantalla adicional debe ser tenida en cuenta al diseñar un sitio web para ser visto en el televisor.

 

 

2. Diseñar para menos resolución

En cambio, aunque un TV es bastante mayor que un monitor de ordenador, no tiene necesariamente una resolución muy alta. Los Full HD sólo ofrecen 1920×1080 píxels, menos que muchos monitores grandes, y ahora también está el nuevo iPad. Es decir: contamos con más espacio físico, pero con menos píxels. Todo un reto.

3. Contemplar funciones compartidas

Recuerde que un ordenador suele ser un dispositivo individual, igual que los smartphones y las tabletas. Es cierto que en algunas casas, e incluso en algunas oficinas, los ordenadores son compartidos, pero lo más probable es que tenga usted su propio ordenador. Las tabletas también se pueden compartir entre varios usuarios, aunque no es muy habitual. Un smartphone es, por naturaleza, un dispositivo individual, y es muy improbable compartirlo. En cambio, un televisor es un dispositivo compartido, y eso es algo que hay que tener en cuenta al pensar en la funcionalidad del sitio web.

4. Contemplar actividades sociales

Del apartado anterior, el del televisor como dispositivo compartido, se desprende que ver la tele es una actividad social. Muchas implementaciones de la TV conectada se traducen en incorporar funciones de las redes sociales -Twitter y Facebook- al televisor, pero éstas se basan en que cada usuario tiene su propia cuenta. ¿Cómo se atiende el aspecto social de cara a un grupo de personas que utilizan su web sentadas frente al televisor?

5. Tener el cuenta el movimiento

El contenido televisivo son básicamente cosas que se mueven. En otras palabras, se espera que en una pantalla de TV haya movimiento, algo que no ocurre en un ordenador, o al menos mientras se navega por la web. Es probable que, al diseñar su web, no haya usted pensado mucho en el movimiento, más allá -tal vez- de la circulación de los usuarios entre las páginas mediante la navegación por el sitio. O tal vez haya incluido alguna animación en algún lugar del sitio. En adelante habrá que considerar que el usuario del sofá de la sala de estar verá su web más como una película de acción que como un sitio normal.

6. Escalar y despiezar el contenido

Ya nos hemos acostumbrado a dividir en fragmentos más pequeños los textos del papel para publicarlos en la web. Ahora hay que prepararse para desmenuzar aún más el contenido textual para que funcione en los televisores. Para adaptar los sitios a la TV, también habrá que pensar en gráficos de mayor tamaño, tipos de letra más grandes.

7. No confiar en un interfaz de entrada determinado

Probablemente sus usuarios estarán sentados a unos metros del televisor, y sólo contarán con un medio básico para interactuar con él. En el peor de los casos no tendrán más que un mando a distancia normal, tal vez provisto de un botón de navegación en varias direcciones. Con suerte, dispondrán de un teclado y un ratón inalámbrico, o de una combinación de ambos. Samsung vende un mando opcional Flip Qwerty, que por un lado es un mando de TV convencional y por el otro un teclado qwerty. ¿Y qué hay de los interfaces táctiles? ¿Y de los vocales? Lo táctil no tiene mucho sentido, pues nadie va a querer levantarse del sofá para tocar el TV, pero es probable que el control con la voz acabe llegando. Y no olvidemos que la mayoría de los TV conectados actuales ya se pueden manejar con el smartphone o la tableta.

8. Utilizar sonido siempre que sea posible

El sonido es una parte integral de la experiencia televisiva, algo que no ocurre en otros dispositivos de navegación web. ¿Se imagina utilizar el televisor durante un periodo de tiempo significativo sin sonido? Navegar por la web sin oír nada es una cuestión completamente distinta. Si los usuarios esperan oír algo ¿cómo va usted a incorporarlo en su web? Si eso le parece complicado, alégrese de que aún no tengamos televisores capaces de emitir olores.

9. No depender del almacenamiento local

No espere que un televisor conectado disponga de una capacidad de almacenamiento singificativa, en la que los usuarios puedan guardar ficheros o de la que los usuarios puedan leer ficheros. Muchos televisores conectados cuentan con puertos USB en los que los usuarios pueden conectar memorias flash y a veces discos duros, pero si el software del TV conectado no contempla dichos dispositivos, no servirán de nada.

10. Adaptarse al rendimiento

Por último, si su web contiene mucho JavaScript, es probable que vaya lenta -o que no funcione- en un televisor conectado, debido a su poca potencia de proceso. Aunque Samsung ha anunciado televisores con procesadores de doble núcleo, su potencia aún no alcanza la de un ordenador. Para ver qué es lo que tarda más en cargarse, utilice nuestra prueba gratuita Full Page Test.

fuente;http://www.eleconomista.es

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